El burgalés Óscar Arribas participa en la prueba de ultrafondo Hiru Haundiak para dar a conocer el caso de la pequeña Ana, vecina de Modúbar y necesitada de un tratamiento experimental para combatir un extraño tumor cerebral
Juan J. López | @JuanJotaES
Módubar de la Emparedada, en Burgos, vive desde agosto sobrecogido por la historia de la joven Ana Peñalver. La pequeña, de tan solo 16 meses, fue diagnosticada el pasado mes de agosto de un extraño tumor en el cerebro del que fue operada con éxito a los pocos días en el Hospital 12 de octubre de Madrid.“Nos dijeron que salió todo muy bien, pero ahora Ana necesita de un tratamiento para poder sobrevivir y evitar que ese tumor se reproduzca”, explica su padre, Raúl, quien, junto a la familia y amigos, pide ayuda para conseguirlo.
Raúl, junto a su mujer, ultima un documento para remitírselo a la Junta de Castilla y León y conseguir un tratamiento de radioterapia con protones que no se realiza en España, y que reduce al 20% las secuelas que podría dejar la radioterapia que se utiliza con adultos en estos casos, y que además está desaconsejada para niños de 3 años, y menos aún en menores de 18 meses.
“Sólo con quimioterapia, las probabilidades de supervivencia son del 5%, mientras que con la combinación de quimio y radioterapia, las probabilidades se incrementan al 20%”, indica su madre en declaraciones al Diario Crítico.
El coste del tratamiento de protones “ronda los 100.000 euros”, según la familia, y se realiza de manera pública en países de la Unión Europea como Francia o Italia, estados con los que existe acuerdo, en el caso de que la Junta de Castilla y León autorizase una terapia que duraría entre 30 y 35 días.
En el caso de no tener una respuesta afirmativa por parte de la Administración Autonómica, la familia ha buscado una clínica de Praga, que realizaría el tratamiento de forma privada, pero teniendo que asumir un coste para el que no están preparados.
“El deporte puede ser el mejor vehículo de difusión”
Los padres de la pequeña Ana entienden que es el momento de empezar a recabar ayudas para una niña que se recupera poco a poco de la última operación del pasado miércoles. “Ahora mismo, dar a conocer nuestra historia y conseguir cualquier tipo de ayuda se antoja vital. El deporte puede ser el mejor vehículo de difusión”, defiende Raúl Peñalver.En este sentido, la respuesta no se ha hecho esperar, y el Club Deportivo de Montaña Modubeos, de la propia localidad, ya ha iniciado una campaña en las redes sociales para dar a conocer la historia de Ana.
Sin embargo, la acción no se ha limitado a las redes, y su presidente, Óscar Arribas –recién llegado de la carrera por montaña Guara Somontano-, ha decidido participar en la mítica Hiru Haundiak, prueba de ultrafondo del País Vasco, que comienza en la medianoche de este viernes.
“Hay que hacer algo, y si de momento solo podemos conseguir repercusión pues bienvenida sea. Ya miraremos luego si la familia necesita dinero o cualquier otro tipo de ayuda”, indica Arribas, quien casi ni piensa en los 100 kilómetros a los que se enfrentará, o los más de 5.000 metros de desnivel positivo que deberá superar.
“No pienso en el tiempo, ni en el reloj… He hecho cinco veces la carrera, las dos primeras terminé y las tres últimas tuve que abandonar. En esta ocasión, corro con un objetivo muy importante”, señala el representante del Modubeos, quien deberá coronar los principales picos del País Vasco, el Gorbea, el Anboto y el Aizkorri.











Esta prueba, única por sus características en España, que se presentó el pasado jueves en la Diputación Provincial de León, tiene la singularidad de haber descubierto rutas en el Parque Nacional de Picos de Europa.
El Desafío Cainejo nació con la intención de dar a conocer y poner en valor la zona y, al mismo tiempo, reconocer la figura de Gregorio Pérez Demaría, conocido como 'El Cainejo', que fue guía del Marqués de Villaviciosa en la primera ascensión al Pico Urriellu o Naranjo de Bulnes en 1904, en una vía bautizada como Pidal-Cainejo.
- ¿Cuál ha sido el momento más especial, el que recuerdan con más cariño?
- Aún así, siguen proliferando pruebas. Esta semana se ha conocido que la Spain Ultra Cup Aml Sport HG amplía sus fronteras e incorpora la Apuko Extrem... Y quizá no sea la última.
- Habla de tipología de carrera en un momento en el que ya no existen barreras para diferenciar si una prueba pertenece a las federaciones de montaña o a las de atletismo, tras la dureza del último Campeonato de España de Carreras de Montaña en Asturias la pasada primavera. ¿Hacia dónde creen que se dirige este sector?
- Aunque aún sienten los kilómetros de 2015 y sus retos personales, ¿qué les gustaría afrontar como sueño o deseo en 2016? 
Raúl, inscrito en la modalidad de 50 kilómetros, siguió las señales de la prueba de 80 kilómetros -suspendida dos días antes por el temporal, pero a la que no se habían eliminado las marcas de balizaje-, y se perdió varias veces, recuperando una y otra vez la cabeza de la carrera. "Ha sido un desastre", lamentó el deportista castellano y leonés.

El salmantino, natural de Ciudad Rodrigo, y el berciano, cuyos orígenes están en Rimor, afrontan un nuevo desafío en los próximos días en la novena edición del
A Calleja la ilusión le desborda, pero también se muestra confiado en completar con buenas sensaciones la cita italiana. “He aprendido mucho sobre mí mismo. Quizá tenga que ser más conservador en los primeros kilómetros y reservar algo para la última parte de la carrera… Y si no, siempre nos quedará el jamón”, indica entre risas un corredor que ha realizado un entrenamiento exigente. “Incluso, a lo mejor me he pasado”, admite.